Café con Abel Moreno Yoldi

Hoy tomamos un café bien cargado, pero no de cafeína, sino de protocolo y eventos con Abel Moreno Yoldi

Abel es Graduado en Protocolo y Organización de Eventos por la Universidad Camilo José Cela. Su experiencia profesional navega entre la docencia y los eventos corporativos, habiendo sido profesor adscrito en la Universidad Camilo José Cela, Universidad Rey Juan Carlos y Universidad Atlántico Medio.

Ha ocupado cargos como el de director académico de ISEMCO en Sevilla (2016-2017), responsable de producción en el SEFF Sevilla European Film Festival (2018), director de producción, logística y gestión de celebrities en ARN Culture y Business Pride (2017 y 2018) y ha formado parte de los equipos de producción de eventos como el musical “Hoy no me puedo levantar”, o el Festival Boreal y el Cap Fest (Festival de las Capacidades), entre otros cargos.

Actualmente, forma parte del equipo de Protocolo de la Junta de Andalucía 

Premios Goya 2019. 33 Edición celebrada en Sevilla

Conocí a Abel Moreno cuando él era profesor en la Universidad Camilo José Cela y yo estudiaba el Grado en Protocolo y Organización de eventos. El acento andaluz se nos nota a la legua a los que somos de la tierra y enseguida hubo una buena conexión entre nosotros, que ciertamente no estaba fundada solo en nuestros orígenes, sino especialmente, en su carácter abierto, desenfadado y dispuesto siempre a ayudar a sus alumnos y compañeros en lo que esté en su mano. Era un profesor riguroso, pero muy divertido, aspectos que nunca están reñidos y que siempre se agradecen.

Abel Moreno Yoldi en Caja Mágica. Madrid

Abel me daba las asignaturas  de Ceremonial y Protocolo, en las que obviamente, había un alto contenido de normativa y técnicas para la organización de actos oficiales, así como ceremonias en el ámbito institucional. La evaluación final de la asignatura trataba de hacer un ejercicio práctico en el que los alumnos teníamos que organizar íntegramente el acto que, casualmente -o a lo Iker Jiménez de Cuarto Milenio, premonitoriamente-, Abel decidió que hiciésemos el ejercicio práctico sobre el acto de entrega de medallas y distinciones de la Junta de Andalucía con motivo del Día de Andalucía, el 28F.

Quién iba a pensar que años después, se incorporaría al equipo de profesionales de protocolo que han organizado y llevado a cabo con gran profesionalidad y maestría, dicho acto en nuestra querida Andalucía.

¡Enhorabuena a todo el equipo!

Y al reto de organizar un acto para 1.800 asistentes, entre los que se encuentran las mayores autoridades y personalidades de nuestra Comunidad; en donde se pone en escena el valor y talento de andaluces en diferentes ámbitos como la cultura, la música, las artes, las ciencias, etc., se suma el reto añadido de haberse incorporado al equipo pocos días antes de su celebración.

Acto de entrega de medallas y distinciones 28F. Junta de Andalucía 2019

Gobierno de la Junta de Andalucía durante el izado de la bandera, con motivo del Día de Andalucía 2019

Abel, ¿cómo ha sido tu experiencia en el acto del Día de Andalucía?

Me incorporé al equipo de protocolo solo dos semanas antes del acto y eso supuso un sobreesfuerzo para ponerme al día con un acto de tanta complejidad. La experiencia ha sido muy enriquecedora, muchas horas de trabajo para coordinar diferentes tareas, ya que desde nuestro equipo no se lleva sólo lo estrictamente protocolario, sino que llevamos otras partes del acto y las actividades paralelas que se realizan como la cena que ofrece el Sr. Presidente de la Junta de Andalucía a los galardonados la noche anterior a la entrega de medallas.

¿Crees que tu formación académica y tu larga experiencia en el mundo de la producción y organización de eventos han sido clave a la hora de “sacar adelante” el acto más relevante que quizá tenga a su cargo el Área de Protocolo de la Junta de Andalucía?

La formación académica siempre es importante, y más en el área en el que nosotros trabajamos. Te da los conocimientos básicos para organizar un acto de esta índole. Pero la experiencia hace que esos conocimientos se asienten y sobre todo que seas muy resolutivo para aquellos inconvenientes que puedan surgir en cualquier momento durante el acto.

Tendemos a pensar que los eventos en el ámbito privado son más creativos y tienen una puesta en escena con mucha más producción y con mayor presupuesto que los eventos oficiales, a pesar de que esto está cambiando. ¿Es realmente así? ¿Qué piensas que los hacen diferentes en este sentido?

Es una realidad que los eventos en el ámbito privado suelen tener un presupuesto más elevado que los actos públicos, pueden realizar patrocinios, inversión pública, subvenciones, etc. Pero esto no debe servirnos para acomodarnos y creer que los actos de ámbito público deben ser encorsetados y estar siempre ajustados a la tradición, y por ello menos creativos.

Nos encontramos con muchas entidades públicas que lo único que hacen es repetir todos los años el mismo formato de acto, algo muy cómodo para los trabajadores de dicha entidad pero poco atractivo para el asistente.

Actualmente la creatividad es muy importante para poder llegar con mayor facilidad al espectador. Los actos oficiales deben evolucionar, ser más cercanos a la ciudadanía, y sobre todo incluir las nuevas tecnologías.

En definitiva, no creo que la creatividad vaya sólo ligada a los presupuestos. Actualmente se ven en España muchos actos con poco presupuestos pero con un alto nivel de creatividad.

Estoy de acuerdo contigo, Abel. La creatividad no solo se pone en escena cuando hay un presupuesto apropiado, sino especialmente, cuando no lo hay.  Ya lo dice el refranero popular «la necesidad agudiza el ingenio». Y a veces, el problema de tener escasos medios se suple con ideas creativas, un reto muy recomendable y divertido.

En nuestro país, ha habido una evolución del protocolo oficial y la puesta en escena de los actos institucionales en los últimos años. Una evolución que ha venido para quedarse. Los actos oficiales ya no responden únicamente a esa imagen sobria, con una escenografía protagonizada por una mesa presidencial vestida con telas adamascadas o de terciopelo, y flanqueada por unas banderas oficiales.

¿Crees que en esa evolución, ha tenido algo que ver la implantación de los estudios oficiales universitarios (2010)?

Hay actos oficiales que siguen prestándose a esta sobriedad, pero actualmente la creatividad en dichos actos nos lleva a replantearnos, por ejemplo, diferentes escenarios donde realizarlos.

Los estudios oficiales han creado una buena cantera de jóvenes que venimos pisando fuerte desde el punto de vista creativo y que ya está inundando, no sólo las empresas y agencias de eventos, sino también las entidades públicas. Estos estudiantes son un aire fresco para el sector, muchos han realizado estos estudios como complemento a otros anteriores, y otros lo hacen como primera carrera. Tienen una mente mucho más abierta y son capaces de mirar más allá, están a la orden del día con las nuevas tecnologías y con el apoyo a la diversidad.

El jefe de protocolo de una institución, históricamente ha sido un perfil multidisciplinar (y multitarea, desde luego…), pero parece obvio que, tras la implantación de los estudios oficiales universitarios, es un técnico más formado en esas otras disciplinas hermanas: marketing, comunicación, Derecho, diseño de espacios, sociología, restauración, tecnologías, etc. ¿Cómo piensas que eso ha influenciado en el perfil profesional y en la forma de hacer eventos oficiales?

Creo que aún estamos en ese  largo camino. Los estudios oficiales de protocolo sólo llevan 8 años desde su implantación y es verdad que muchos compañeros y jefes de protocolo los han realizado para, lo que llamamos, actualizarse. Pero creo que serán las nuevas generaciones las que trabajarán con un amplio conocimiento de diferentes disciplinas.

Cuando venían los alumnos a informarse sobre el Grado de Protocolo y Organización de eventos, yo siempre les aconsejaba que estudiaran una doble carrera, ya que es muy importante saber de publicidad, marketing y relaciones públicas, aunque estas materias se impartan dentro de dicho grado. Creo que cuantas más disciplinas conozcamos, mayor será nuestro conocimiento para desempañar nuestras funciones. Muchos alumnos me decían que no les gustaba estudiar diseño gráfico, pero mi respuesta siempre era la misma: “quizás no llegarás a ser un diseñador gráfico, pero debes conocer los programas, qué se puede hacer y cómo se puede hacer, para el día de mañana poder abrir más tu campo de trabajo, poder hablar con propiedad con diseñadores y hasta poder hacer una modificación en una maquetación”.

Por mi experiencia profesional, doy fe de ello. No necesitamos ser expertos en todo, pero sí hemos de saber manejar todas esas disciplinas hermanas, conocer todas las opciones que tenemos disponibles para saber cuáles elegir en cada momento y estar al día de las tendencias. Es como un enorme catálogo del cual vamos escogiendo cada vez, en mayor o menor medida, según las necesidades y objetivos del evento.

¿Qué les dirías a quienes siguen pensando que un responsable de protocolo es quien se dedica a sentar autoridades, ordenar banderas, o llevar el bolso de su jefa?

Cuando yo me fui desde Sevilla hasta Madrid para estudiar el Grado en Protocolo y Organización de Eventos  con lo que es la actual escuela ISEMCO, todo el mundo me decía: «vas a estudiar cómo poner los cubiertos en una mesa» . Yo siempre les contestaba: «sí, pero también cómo organizar unos juegos olímpicos, cómo se organiza un acto oficial de Casa Real y también cómo sentar a las autoridades» (aspecto importante y no fácil de nuestro trabajo).

Es verdad que hasta hace poco años a ojos de la gente, las personas que trabajaban en protocolo eran personas rectas, serias y cuadriculadas, pero todo eso ha cambiado y poco a poco la gente se dará cuenta. Si  cada uno de nosotros hiciéramos entender a nuestro entorno qué significa ser un responsable de protocolo a día de hoy, esas frases tan manidas irían desapareciendo.

A menudo, los profesionales de protocolo en instituciones, hemos hecho hincapié en la necesidad de que la autoridad política tenga un mayor conocimiento de qué es en realidad el protocolo y de lo que realmente aporta en su “discurso”, en cómo puede cambiar de forma positiva la manera en que se llevan a cabo las relaciones institucionales y eventos oficiales…

El presidente de la Junta de Andalucía, D. Juan Manuel Moreno Bonilla, es también graduado en Protocolo y Organización de eventos. ¿Crees que eso influye a la hora de marcar las directrices políticas con las que trabajáis?

Por supuesto, cuando la autoridad tiene nociones sobre protocolo, en este caso estudios de grado, es mucho más fácil y cómodo trabajar.

Como dice el refrán, «a buen conocedor, pocas palabras bastan», y por ello a veces sobran las explicaciones técnicas o específicas de nuestro trabajo. La propia autoridad conoce el desarrollo del acto.

 

Graduados Universitarios en Protocolo en la Junta de Andalucía. Blog de Carlos Fuente

Hablamos largo y tendido, en el último Congreso de Comunicación y Eventos -dedicado íntegramente a la figura de protocolo y eventos en el ámbito oficial- de la necesidad de regular la figura del responsable de Protocolo en las administraciones.

Desde fuera, parece obvio que el hecho de que nuestro presidente andaluz sea graduado en la profesión, haya influido en escoger o nombrar a un equipo humano para el Área de Protocolo, que tuviesen formación universitaria en dicho ámbito. ¿Crees que comienza una nueva etapa para el perfil de protocolo y eventos en instituciones?

Creo que todas las instituciones deberían tomar nota de este hecho. Nos parecería inviable que un puesto de cirujano digestivo fuese ocupado por un podólogo.

Pero parece que no ocurre nada si un puesto de protocolo en una administración es ocupado por una persona que tiene estudios en publicidad, marketing, periodismo o relaciones públicas.

Creo que las entidades públicas y privadas deberían actualizarse, y una persona que comienza a trabajar en el área de protocolo o de eventos debería tener unos conocimientos, al menos, mínimos sobre la materia, cosa que no suele ocurrir desgraciadamente. Yo he visto cómo salían ofertas de trabajo para áreas de protocolo en las que el requisito era tener estudios de relaciones públicas, por ejemplo.

Los eventos oficiales de la Junta de Andalucía “salen a la calle”. Hemos podido ver cómo se celebran Consejos de gobierno fuera del Palacio de San Telmo, en diferentes municipios andaluces y parece que se van a llevar a cabo los próximos actos del Día de Andalucía en otras provincias y no solo en la capital andaluza.

¿Cómo crees que afecta a la imagen de una institución la forma en que se pone en escena el mensaje?

Actualmente la Junta de Andalucía quiere dar un giro a lo realizado por las anteriores administraciones. Para este gobierno es primordial dar a entender que aunque la sede del gobierno andaluz está en Sevilla, por ser capital de la comunidad, no todos los actos tienen que realizarse en dicho territorio. Por ahora se han realizado dos consejos de gobierno fuera de Sevilla y posiblemente se realizarán algunos más. Sobre el tema del 28F, es algo que está encima de la mesa como posibilidad, acercar al resto de provincias el día de su comunidad, y hacer partícipe de ella al resto de la ciudadanía andaluza.

Actualmente vivimos en una sociedad saturada de estímulos visuales, donde consumir es lo único que nos da placer. Podemos verlo en casos como Instagram y el resto de redes sociales. Si un evento no tiene hashtag o no aparece mucho en redes, es como si no hubiera existido. Por ello, la escenificación del mensaje que quieres transmitir adquiere un valor muy elevado, ya que tienes que crear una estimulación tan gratificante, tanto para el asistente al acto como para la persona que lo verá en redes/prensa, que haga que se pare, observe y retenga aquello que quieras expresar. Por ejemplo, los usuarios de Instagram usan entre 3 y 5 segundos parados frente a una foto antes de pasar a otra.

 
Hablando de redes sociales, eres un viajero incansable (y envidiable). Te hemos visto en los últimos meses en lugares tan diferentes como Japón, Estados Unidos, Berlín o Portugal…

¿Hasta dónde piensas que tiene especial importancia tener un buen conocimiento del protocolo cultural para llevar a cabo unas buenas relaciones profesionales internacionales?

Viajar es una de mis pasiones, siempre que puedo y tengo un hueco, lo dedico a coger una maleta y conocer nuevos lugares y culturas. Viajar es una prueba de fuego. Es una salida de tu zona de confort y te obliga a probarte. En definitiva, me hacer sentir vivo.

Visitar otros países te abre la mente, te libera de prejuicios. Como organizador de eventos, viajo con otra visión diferente al resto de mis amigos. Siempre lo comparo con mi otra faceta, la música. Un músico no escucha una canción igual que cualquier otro oyente, ya que es capaz de analizarla, saber hacia dónde se puede dirigir el compositor, qué quiere transmitir con los acordes y las modulaciones que usa. Lo mismo pasa con un organizador de eventos. Cuando viajo suelo interesarme por conocer la cultura, conocer personas autóctonas del lugar, ver cómo saludan, cómo se expresan, probar comidas tradicionales, visitar alguna festividad local que se realiza en esos días, algún festival o cualquier evento.

Hay una cita que me gusta especialmente sobre cómo viajar y conocer otras culturas nos afecta y nos cambia:  «Viajar es fatal para el prejuicio, la intolerancia y la estrechez de mente» Mark Twain

Abel, de tu experiencia en un lugar con tanta cultura de protocolo como lo es Japón, ¿qué destacarías o qué anécdota nos puedes contar?

Viajé a Japón por conocer una cultura totalmente diferente a la española.

Es un país que puede llegar a agobiarte, por ejemplo en ciudades como Tokio, ya que coger el metro o el tren es una carrera de obstáculos. Camino del parque de atracciones Disney Sea Tokyo, cuando creíamos que ya no podría entrar más personas en el metro, entraron unas 20 personas más, y mis pies dejaron de tocar el suelo, literalmente mi cabeza estaba pegada a la de mi amigo.

Nada más aterrizar me chocó que las personas fueran tan amables en las interrelaciones personales con desconocidos, que demostraran una gran atención a los detalles, pero con muy poco sentido del humor. Los taxistas abren sus puestas mecánicamente cuando te vas a montar, siempre te saludan y despiden con una reverencia cuando entras en las tiendas. Esto se aprecia sobre todo en los Ryokan (alojamientos tradicionales japoneses), en el cual tuve la oportunidad de alojarme en mi visita a Kanazawa.

Personalmente, creo que el pueblo nipón históricamente, se ha tenido que unir incondicionalmente en varias ocasiones para reconstruirse tras la devastación de las contiendas bélicas, y eso ha hecho que tengan tanta consideración por los valores de respeto hacia los demás, la tolerancia y el civismo. Son pilares básicos de una sociedad y sin ellos, no hubieran podido resurgir de sus cenizas de la misma manera. Me resulta una cultura mágica, con una historia apasionante impregnada de mitos, leyendas y rituales, por no hablar de su gastronomía… estamos en la hora del café…

Abel, si después de tu faceta viajera y el protocolo de la Junta de Andalucía, aún te queda tiempo para la lectura… ¿qué libro hay en tu mesita de noche o cual nos recomendarías leer?

Pues actualmente me estoy leyendo la novela «Patria» de Fernando Aramburu. Pero soy mucho más seriéfilo que lector, y os recomendaría series como  House of Cards, The Crown, The Handmaid’s Tale (Los cuentos de la criada), Juego de Tronos y The Leftovers, entre otras.

Abel, muchas gracias por este café, por compartirte con nosotros de forma profesional y personal, por mostrarme siempre ese cariño y gran humanidad que tanto me gustan de ti. Y gracias especialmente por tu tiempo, soy consciente de que dispones de pocos momentos libres y que te ha supuesto un esfuerzo este café.

Hasta aquí la entrevista de hoy, amigos. Un café de la India llamado Robusta Kaapi Royale, en el que destaca su sabor intenso y especialmente sus matices a chocolate.

Sabor, intensidad y dulzura, particularmente acordes con la personalidad de un gran amigo y compañero como lo es Abel Moreno; un músico con alma de protocolista, o viceversa…  en cualquier caso, alguien que hace la magia al interpretar la partitura de los eventos.

Si tuviese que quedarme con una frase que resuma esta entrevista a modo de titular, elegiría sin dudarlo:

«Si  cada uno de nosotros hiciéramos entender a nuestro entorno qué significa ser un responsable de protocolo a día de hoy, esas frases tan manidas irían desapareciendo»

Abel Moreno Yoldi

Gracias por vuestro tiempo, amigos. ¡Nos leemos pronto!

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